La legisladora y exministra del Interior fue hallada responsable de «insultar» a la comunidad LGBTQ+ tras una prolongada batalla legal que pone en el centro del debate los límites entre la libertad de expresión religiosa y las leyes contra el discurso de odio.

Tras un proceso judicial que se extendió por más de cinco años y pasó por múltiples instancias, la justicia de Finlandia ha emitido un veredicto condenatorio contra la diputada Päivi Räsänen. El caso, que ha captado la atención internacional, se originó a raíz de una publicación en redes sociales en 2019, donde la funcionaria cuestionó el apoyo de su iglesia al festival del Orgullo, citando pasajes bíblicos sobre la sexualidad.
Aunque en instancias anteriores Räsänen había sido absuelta bajo el argumento de que sus declaraciones formaban parte de su libertad de culto, el tribunal de apelaciones revocó dichas decisiones. La sentencia concluye que las expresiones de la diputada, que incluían folletos y declaraciones en radio, traspasaron la línea de la opinión teológica para convertirse en afirmaciones que «insultan y degradan» la dignidad de las personas homosexuales.
Durante el proceso, la defensa de la legisladora argumentó que una condena sentaría un precedente peligroso para la libertad de conciencia en Europa, restringiendo la posibilidad de citar textos sagrados en el ámbito público. No obstante, la fiscalía sostuvo con éxito que la libertad de religión no autoriza el uso de términos que puedan ser percibidos como discriminatorios o que inciten al desprecio hacia un colectivo específico.


