El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipa que Bolivia experimentará un crecimiento del 3,3% en 2026, luego de una contracción económica estimada para 2025, en un contexto regional marcado por desaceleración y presiones externas.

De acuerdo con el más reciente informe de perspectivas económicas del FMI, la economía boliviana registraría una caída aproximada del 1,2% en 2025, seguida de una recuperación al año siguiente con una expansión del 3,3%.
Este repunte situaría a Bolivia en una senda de recuperación moderada dentro de América Latina, donde varios países también enfrentan un crecimiento limitado debido a factores como la menor demanda externa, el encarecimiento de la energía y la incertidumbre global.
En el contexto regional, economías como Perú, Chile y Colombia mantendrían tasas de crecimiento contenidas en torno al 2% y 3%, reflejando un entorno económico desafiante. Mientras tanto, países como Paraguay y Venezuela mostrarían un mayor dinamismo, aunque con variaciones importantes en sus proyecciones.
El informe del organismo internacional sugiere que la recuperación boliviana dependerá de factores internos y externos, incluyendo la estabilidad macroeconómica, la capacidad de adaptación a shocks internacionales y la evolución de los precios de materias primas, que siguen siendo clave para la economía del país.


