El sistema de salud en La Paz y El Alto enfrenta una situación crítica debido a los bloqueos de carreteras que dificultan el traslado de oxígeno medicinal. El Ministerio de Salud advirtió que las reservas disponibles alcanzarían solo para una semana, poniendo en riesgo la atención de pacientes en terapia intensiva y otras áreas sensibles.

Las protestas y cierres de rutas registrados en diferentes puntos del país comenzaron a impactar de manera directa en los hospitales del occidente boliviano. Autoridades del Ministerio de Salud informaron que los centros médicos de La Paz y El Alto dependen casi totalmente del abastecimiento externo de oxígeno medicinal, insumo indispensable para pacientes críticos.
El jefe de Gabinete del Ministerio de Salud, Mayber Aparicio Loayza, explicó que la región consume alrededor de seis toneladas diarias de oxígeno y que los bloqueos impiden el ingreso regular de cisternas provenientes principalmente de Santa Cruz y otras rutas del país. Según la autoridad, cerca de 28 hospitales de segundo y tercer nivel requieren suministro permanente para atender terapias intensivas, neonatología y emergencias.
La preocupación crece especialmente en las unidades de terapia intensiva neonatal y pediátrica, donde recién nacidos prematuros y pacientes delicados necesitan asistencia continua de oxígeno para sobrevivir. El Ministerio alertó que, si los bloqueos persisten, podría generarse un colapso sanitario en varios establecimientos públicos.
El Colegio Médico de La Paz también expresó alarma por la disminución de las reservas. Su presidente, Luis Larrea, indicó que algunos hospitales operan con niveles mínimos de disponibilidad y pidió a los sectores movilizados permitir el paso de cisternas y ambulancias.
Además del oxígeno, las autoridades sanitarias reportaron dificultades para abastecer alimentos especiales destinados a pacientes vulnerables, así como retrasos en la distribución de medicamentos e insumos médicos. La Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana advirtió que las empresas tienen problemas para cumplir con las entregas programadas debido a las restricciones en las carreteras.


