El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó al gobierno de Estados Unidos de utilizar las recientes imputaciones judiciales contra el exmandatario Raúl Castro como un argumento para justificar una posible intervención militar en la isla, en medio del creciente deterioro de las relaciones entre ambos países.

Las declaraciones de Díaz-Canel surgieron después de que autoridades estadounidenses anunciaran cargos contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de la organización “Hermanos al Rescate” ocurrido en 1996, incidente en el que murieron cuatro personas.
El mandatario cubano calificó las acusaciones como parte de una estrategia política y mediática destinada a aumentar la presión sobre Cuba. Según expresó, Washington intenta construir un escenario similar al aplicado recientemente en otros países de la región para justificar medidas más severas e incluso acciones militares.
La tensión entre ambos gobiernos aumentó en los últimos meses debido a nuevas sanciones económicas, restricciones energéticas y el despliegue militar estadounidense en el Caribe. Diversos medios internacionales informaron sobre la presencia del portaaviones USS Nimitz en la región, hecho que generó preocupación en La Habana.
Por su parte, el Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que las imputaciones buscan garantizar justicia para las víctimas del incidente aéreo de 1996 y remarcar que los ataques contra ciudadanos estadounidenses no quedarán impunes. Las autoridades norteamericanas indicaron que los cargos incluyen conspiración, asesinato y destrucción de aeronaves civiles.
Analistas internacionales consideran que esta situación podría profundizar aún más la crisis diplomática entre ambos países. Mientras Cuba atraviesa dificultades económicas y energéticas, el gobierno de Díaz-Canel denuncia que existe una campaña internacional para desestabilizar a la isla y provocar un cambio de régimen.


