Tras más de 40 días de conflicto social y bloqueos en distintas regiones del país, la Central Obrera Boliviana (COB) manifestó su disposición a evaluar una mesa de diálogo con el Gobierno, ya que en varias zonas del altiplano comenzaron a habilitarse corredores humanitarios para permitir el paso de vehículos y aliviar el impacto de las medidas de presión sobre la población.

La posibilidad de una salida negociada al prolongado conflicto social comenzó a tomar fuerza luego de que dirigentes de la COB expresaran su apertura a considerarr una convocatoria formal al diálogo, la organización señaló que cualquier acercamiento deberá estar respaldado por propuestas concretas y ser evaluado previamente por sus bases sindicales.
Mientras tanto, en diferentes puntos del altiplano paceño, así como en sectores de Oruro y Potosí, se inició la habilitación de corredores humanitarios destinados a garantizar el tránsito de ambulancias, transporte de medicamentos, alimentos y otros insumos esenciales. Estas medidas buscan reducir las consecuencias que los bloqueos han generado en el abastecimiento y la atención de servicios básicos.
En el departamento de La Paz, varias provincias convocaron a cabildos comunales para definir la continuidad o suspensión de las medidas de presión. Las decisiones adoptadas en estos encuentros serán elevadas a las organizaciones matrices campesinas y posteriormente coordinadas con la COB para asumir una posición conjunta.
La apertura de rutas humanitarias se produce en medio de crecientes llamados al diálogo por parte de instituciones nacionales e internacionales. Diversos organismos han advertido sobre los efectos de los bloqueos en el acceso a alimentos, combustibles y servicios de salud, insistiendo en la necesidad de encontrar soluciones pacíficas mediante la negociación.


