Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que el suministro de combustibles en el país podría normalizarse en un plazo aproximado de tres semanas. La estatal explicó que la aplicación de nuevos protocolos de control de calidad, implementados para garantizar la distribución de carburantes en óptimas condiciones, forma parte de las acciones que inciden en los tiempos de abastecimiento.

La empresa estatal señaló que el proceso de regularización del suministro requiere cumplir una serie de verificaciones técnicas antes de que los combustibles sean despachados a las estaciones de servicio. Estos controles fueron fortalecidos luego de los problemas registrados meses atrás con combustible que no cumplía los estándares exigidos.
De acuerdo con la explicación brindada por YPFB, cada cargamento debe atravesar procedimientos de certificación que buscan asegurar que la gasolina y el diésel lleguen al consumidor con la calidad requerida. Si bien este mecanismo incrementa el tiempo de distribución, la empresa sostiene que es una medida necesaria para evitar nuevas afectaciones a los vehículos y recuperar la confianza de los usuarios.
La estatal también indicó que continúa trabajando para incrementar el volumen de distribución en todo el territorio nacional, mientras coordina la llegada de nuevos cargamentos destinados a reducir las filas en los surtidores y atender la demanda acumulada tras las semanas de dificultades logísticas.
En paralelo, las autoridades aseguraron que el abastecimiento irá mejorando de manera progresiva conforme ingresen mayores cantidades de combustible al mercado interno y se agilicen los procesos de transporte y despacho, sin descuidar las inspecciones de calidad establecidas.


