Un fuerte terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá el viernes 9 de octubre de 2026, generando preocupación entre la población, evacuaciones preventivas y daños en edificios de distintas regiones del país. El movimiento telúrico también activó alertas por posible tsunami en zonas del océano Pacífico, que posteriormente fueron levantadas.

El sismo se registró en las proximidades de Pitaloza Arriba, en la provincia panameña de Herrera, a una profundidad aproximada de 13 kilómetros. La intensidad del movimiento provocó que numerosas personas abandonaran viviendas, oficinas y establecimientos públicos como medida de precaución.
Las autoridades activaron los protocolos de emergencia para evaluar los daños y atender a las personas afectadas. Entre los incidentes reportados figuraron daños estructurales, afectaciones en edificios públicos y religiosos, interrupciones temporales de servicios y evacuaciones preventivas en diferentes localidades.
La fuerza del terremoto también llevó a los organismos internacionales de vigilancia a emitir advertencias por la posibilidad de un tsunami en sectores costeros del Pacífico. Sin embargo, las alertas fueron canceladas posteriormente, después de que las evaluaciones determinaran que ya no era necesario mantenerlas vigentes.
Aunque la capital panameña experimentó fuertes vibraciones y evacuaciones de edificios, algunas de las afectaciones más importantes se registraron en las provincias del interior. Las autoridades continuaron inspeccionando las infraestructuras para identificar posibles daños que pudieran representar un peligro para los habitantes.
El movimiento principal estuvo acompañado por numerosas réplicas, lo que mantuvo en alerta a los equipos de emergencia. En los días posteriores, los organismos encargados de la respuesta continuaron recopilando información sobre las viviendas dañadas, las personas lesionadas y las necesidades de las comunidades afectadas.
Ante esta situación, las autoridades recomendaron mantener la calma, evitar estructuras que presentaran daños visibles y seguir las instrucciones de los organismos oficiales de protección civil.


