El candidato Luis Revilla afirmó que no corresponde realizar una segunda vuelta electoral en La Paz y atribuyó la crisis política actual a la proliferación de “taxipartidos”, tras la declinación de la organización que respaldaba a su contendor.

En un escenario marcado por tensiones políticas y cuestionamientos al proceso electoral, Revilla sostuvo que el balotaje ya no tiene sustento legal luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) aceptara la renuncia de Nueva Generación Patriótica (NGP) a participar en la segunda vuelta. Esta decisión abre paso a su proclamación como gobernador electo del departamento.
El candidato remarcó que la normativa vigente es clara en estos casos, por lo que insistió en que no existe base jurídica para continuar con una segunda vuelta. En ese marco, defendió la actuación del órgano electoral y pidió respetar las decisiones institucionales para evitar una mayor incertidumbre política.
Revilla también fue crítico con el sistema político, señalando que la aparición de agrupaciones sin estructura sólida, a las que denominó “taxipartidos”, contribuye a generar conflictos como el actual. A su juicio, este fenómeno debilita la democracia y distorsiona la representación ciudadana.
Mientras tanto, sectores afines al candidato René Yahuasi han rechazado la anulación del balotaje y anunciaron movilizaciones en defensa de la segunda vuelta, lo que incrementa la tensión en el cierre del proceso electoral en el departamento paceño.
Este conflicto se da en el contexto de las elecciones subnacionales de 2026, en las que los gobernadores son elegidos en segunda vuelta solo si ningún candidato alcanza los porcentajes establecidos por ley, situación que inicialmente se proyectaba en La Paz.


