Una intensa oleada de bombardeos israelíes sacudió diversas regiones de Líbano, dejando numerosas víctimas y elevando la preocupación internacional por una nueva escalada del conflicto en la región.

El ejército de Israel ejecutó este miércoles una de las mayores campañas de ataques aéreos contra Líbano desde el inicio del conflicto, impactando más de un centenar de objetivos en cuestión de minutos. Según reportes, los blancos fueron identificados como centros de mando y posiciones del grupo Hezbolá, en medio de una ofensiva que se extendió por varias zonas del país.
Los bombardeos alcanzaron principalmente los suburbios del sur de Beirut, así como regiones del sur libanés y el valle de la Becá. Las autoridades locales informaron de un elevado número de muertos y heridos, mientras los hospitales enfrentan una fuerte presión por la cantidad de víctimas y daños en infraestructura.
Este nuevo episodio ocurre en un contexto de alta tensión regional, marcado por el conflicto entre Israel, Irán y actores aliados. Pese a un reciente intento de alto el fuego impulsado por Estados Unidos, Israel ha sostenido que Líbano no forma parte de ese acuerdo, por lo que continúa sus operaciones militares en ese frente.
La ofensiva también ha sido interpretada como un intento de debilitar a Hezbolá, organización que mantiene enfrentamientos con Israel y cuenta con respaldo iraní. En paralelo, la situación ha generado reacciones internacionales y advertencias sobre el riesgo de una expansión mayor del conflicto en Medio Oriente.


