Un nuevo candidato a vacuna contra la cepa Bundibugyo del virus del ébola, desarrollada en Singapur, comenzará a producirse para iniciar ensayos clínicos antes de finalizar el año. El proyecto busca responder al brote que afecta a la República Democrática del Congo y que ha despertado preocupación internacional por la ausencia de vacunas aprobadas para esta variante.

La iniciativa es impulsada por Hilleman Laboratories, una empresa conjunta de Merck y Wellcome con sede en Singapur, en colaboración con la Iniciativa Internacional para una Vacuna contra el Sida (IAVI). El desarrollo se basa en la misma plataforma tecnológica utilizada para la vacuna Ervebo, aprobada para combatir la cepa Zaire del ébola, aunque esta nueva versión está diseñada específicamente para enfrentar la variante Bundibugyo.
El proyecto cuenta con un financiamiento de hasta 8,5 millones de dólares otorgado por la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), con el objetivo de fabricar las primeras dosis destinadas a estudios clínicos de fase inicial. Si los resultados son favorables, la capacidad de producción podría ampliarse rápidamente para abastecer a los países afectados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que este candidato figura entre los más avanzados para combatir la cepa Bundibugyo, una variante para la que todavía no existe una vacuna autorizada. Actualmente, el brote en la República Democrática del Congo ha provocado miles de contagios y más de un millar de fallecimientos, mientras las autoridades sanitarias intensifican las medidas de vigilancia para evitar su expansión a otros países.
Además de este proyecto, otras instituciones científicas, como la Universidad de Oxford y la farmacéutica Moderna, también trabajan en vacunas experimentales dirigidas a la misma cepa, en un esfuerzo internacional por acelerar el desarrollo de herramientas que permitan controlar futuros brotes.


