Bolivia registró durante el primer semestre de 2026 un superávit comercial con China, un resultado inédito en más de dos décadas de relaciones comerciales. El incremento de las exportaciones de minerales, favorecido por los precios internacionales, fue determinante para revertir una histórica balanza negativa frente al gigante asiático.

Por primera vez en 26 años de comercio registrado con China, Bolivia alcanzó un saldo favorable en su intercambio comercial con ese país. Entre enero y junio de 2026, las exportaciones bolivianas hacia el mercado chino superaron a las importaciones, generando un superávit de 155 millones de dólares.
Según datos difundidos por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con información del Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia exportó productos por un valor de 1.406 millones de dólares a China durante los primeros seis meses del año. En el mismo periodo, las compras procedentes del país asiático alcanzaron los 1.251 millones de dólares.
El resultado representa un cambio significativo frente al comportamiento histórico de la balanza comercial bilateral. Desde el año 2000 hasta 2025, Bolivia había mantenido saldos negativos en su comercio con China, acumulando un déficit superior a los 21.000 millones de dólares.
La principal razón detrás de este cambio se encuentra en el crecimiento de las exportaciones mineras. China se consolidó como uno de los principales destinos de los productos bolivianos, concentrando cerca del 22% del total de las ventas externas del país.
De los más de 1.400 millones de dólares exportados al mercado chino, una parte importante correspondió a minerales de metales preciosos y sus concentrados. El incremento de las cotizaciones internacionales del oro, la plata y otros minerales también contribuyó al aumento del valor de las exportaciones bolivianas.
En el conjunto del comercio exterior, Bolivia registró exportaciones por 6.407 millones de dólares hasta junio de 2026, cifra superior en 55% a la registrada en el mismo periodo del año anterior. Mientras tanto, las importaciones tuvieron un crecimiento mucho más moderado, lo que permitió al país alcanzar un superávit comercial global.
Sin embargo, el resultado favorable con China todavía debe analizarse con cautela. El superávit corresponde únicamente al primer semestre del año y depende en gran medida de las materias primas y de la evolución de los precios internacionales.


