Las autoridades del estado de Plateau, en el centro de Nigeria, impusieron un toque de queda nocturno después de una serie de ataques registrados en distintas comunidades. Organizaciones cristianas y fuentes locales reportaron al menos 27 víctimas mortales en una semana, entre ellas el pastor Samuel Nandi, mientras las autoridades buscan contener el deterioro de la seguridad.

La nueva ola de violencia golpeó principalmente a comunidades de las zonas de Barkin Ladi, Bokkos, Mangu, Riyom y Jos South, donde se registraron ataques armados durante varios días. De acuerdo con testimonios recogidos por organizaciones que monitorean la situación, al menos 27 cristianos habrían muerto entre el 13 y el 20 de septiembre.
Uno de los casos que generó mayor preocupación fue el asesinato del pastor Samuel Nandi. Según residentes citados por International Christian Concern, el religioso fue atacado el 20 de septiembre mientras se dirigía a un servicio religioso en la localidad de Maraban Kantoma, en el área de gobierno local de Barkin Ladi. Su hijo también habría resultado herido durante el ataque.
Los episodios de violencia no se limitaron a una sola comunidad. Los reportes mencionan ataques y homicidios en diferentes localidades de Plateau, afectando tanto a residentes como a personas que se desplazaban por las zonas rurales. La situación ha generado temor entre las familias y dificultades para desarrollar actividades agrícolas y comerciales.
Ante el incremento de los enfrentamientos, el Gobierno de Plateau decretó un toque de queda desde las 18:00 hasta las 06:00 en Barkin Ladi, Bokkos y Mangu. La medida comenzó el 21 de septiembre y fue acompañada por restricciones al uso de motocicletas, con el objetivo de facilitar las operaciones de seguridad y reducir el riesgo de nuevos ataques.


