La Justicia de Estados Unidos presentó nuevos cargos contra el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por una presunta conspiración relacionada con actos de tortura contra personas detenidas, entre ellas ciudadanos estadounidenses. La acusación amplía el proceso judicial que ambos enfrentan ante un tribunal federal de Nueva York.

La Fiscalía estadounidense sostiene que Maduro y Flores habrían formado parte de una estructura de represión utilizada para perseguir a opositores políticos y mantener el control del poder en Venezuela. Según el documento judicial, los supuestos abusos habrían afectado tanto a ciudadanos venezolanos como a personas de nacionalidad estadounidense.
Entre las prácticas descritas por los fiscales aparecen presuntas descargas eléctricas, golpes, asfixia, aislamiento prolongado, privación de alimentos y amenazas contra familiares de los detenidos. La acusación también menciona casos de ciudadanos estadounidenses que, según la Fiscalía, habrían sufrido abusos durante su permanencia en cárceles venezolanas.
Uno de los casos incluidos en el expediente corresponde a una persona identificada como “víctima 7”, quien, de acuerdo con la acusación, habría sido detenida después de ser señalada de manera presuntamente falsa por participar en una conspiración para asesinar a Maduro.
Los nuevos cargos se incorporan a otras acusaciones que ya enfrentan Maduro y Flores en Estados Unidos, relacionadas con presuntos delitos de narcotráfico y posesión o conspiración para poseer armas. Maduro también enfrenta un cargo de narcoterrorismo.


