El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, calificó de “verdaderamente inverosímil” el choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo. Según las primeras explicaciones oficiales del 28 de octubre de 2026, una falla en el sistema de seguridad ferroviaria provocó la detención de varios convoyes y, posteriormente, se autorizó a uno de ellos a reanudar la marcha. El siniestro dejó al menos 64 personas fallecidas, de acuerdo con el balance comunicado por las autoridades durante la jornada.

Las autoridades españolas iniciaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias del grave accidente ferroviario registrado este miércoles, cuando un tren de alta velocidad de Renfe impactó contra un convoy de la compañía Iryo que permanecía detenido en las vías, cerca de la estación de Urda.
Durante una comparecencia ante los medios, Óscar Puente explicó que el incidente habría comenzado alrededor de las 08:30, cuando una avería informática dejó fuera de servicio el sistema de seguridad LZB en un tramo de aproximadamente 63 kilómetros de la línea ferroviaria. Como consecuencia, varios trenes se detuvieron automáticamente mientras el centro de control gestionaba la circulación.
Uno de los aspectos centrales de la investigación es la autorización para que el tren de Renfe retomara su recorrido. Según la reconstrucción preliminar presentada por el ministro, la orden se habría emitido cerca de las 08:36, pese a que persistían condiciones que exigían mantener medidas especiales de seguridad.
El convoy avanzó aproximadamente 25 kilómetros antes de alcanzar al tren de Iryo, que seguía detenido. La colisión se produjo alrededor de las 08:53. Puente cuestionó la decisión de permitir que el tren reanudara la marcha en condiciones normales y señaló que resulta necesario determinar cómo se adoptó esa decisión y por qué no se aplicaron los procedimientos alternativos correspondientes.
El balance inicial difundido por las autoridades situó en al menos 64 el número de fallecidos y en alrededor de 50 el de heridos. Las cifras podrían modificarse conforme avance la atención a las víctimas y se completen las labores de identificación. La magnitud de la tragedia ha generado consternación en España y ha puesto bajo escrutinio los protocolos de seguridad de la red ferroviaria.


