En una decisión que marca un punto de quiebre en el proceso electoral, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ratificó este martes la inhabilitación de Jaime Dunn como candidato presidencial por el partido Nueva Generación Patriótica (NGP). La resolución fue adoptada tras una sesión de Sala Plena en la que se evaluaron los documentos presentados por el aspirante para subsanar observaciones previas.

Dunn había sido inhabilitado el 2 de julio por no presentar un certificado de solvencia fiscal válido. En respuesta, el lunes 7 de julio, su partido presentó un recurso de impugnación acompañado de nueva documentación emitida por la Contraloría General del Estado, en la que se afirmaba que el candidato “no presenta información inscrita en su contra”.
Sin embargo, el TSE concluyó que los documentos no cumplían con los requisitos formales exigidos por la normativa electoral. Según fuentes del órgano electoral, la solvencia fiscal entregada carecía de vigencia o autenticidad suficiente para revertir la decisión inicial.
A esto se suman observaciones de la Alcaldía de El Alto, que reportó que Dunn aún mantiene dos deudas activas con el municipio y enfrenta 17 procesos administrativos, lo que refuerza los argumentos para su exclusión del proceso electoral.
La ratificación de la inhabilitación de Jaime Dunn no solo representa un revés personal para el aspirante, sino que también pone en jaque la participación de Nueva Generación Patriótica en las elecciones generales. El fallo del TSE reafirma su compromiso con el cumplimiento estricto de los requisitos legales, en un contexto donde la transparencia y la legalidad son más cruciales que nunca.


