La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución en la que expresa su respaldo al Gobierno y al pueblo boliviano frente a la reciente crisis marcada por bloqueos y protestas. El organismo rechazó los actos de violencia registrados durante el conflicto y anunció el despliegue de una misión de alto nivel para contribuir al restablecimiento de la paz y el orden constitucional.

La decisión fue adoptada durante la clausura de la 56ª Asamblea General de la OEA, realizada en la ciudad de Panamá. En el documento denominado “Situación en el Estado Plurinacional de Bolivia”, los países miembros manifestaron su preocupación por las interrupciones en rutas estratégicas de abastecimiento, así como por las amenazas contra infraestructura crítica y la afectación de servicios esenciales para la población.
La resolución surge luego de más de siete semanas de conflictos sociales que provocaron cortes de carreteras, dificultades en el suministro de alimentos, combustibles, medicamentos y otros insumos básicos. La OEA señaló que estos hechos generaron un impacto significativo en la vida cotidiana de miles de ciudadanos y pusieron en riesgo la estabilidad institucional del país.
Entre los puntos centrales del pronunciamiento, el organismo hemisférico expresó solidaridad con Bolivia, condenó los hechos de violencia y las vulneraciones a los derechos humanos, además de rechazar cualquier acción que afecte la convivencia pacífica, el Estado de derecho y la democracia. Asimismo, exhortó a todos los sectores involucrados a fortalecer los espacios de diálogo y reducir las tensiones existentes.
La OEA también reconoció los esfuerzos de las autoridades bolivianas para preservar la estabilidad democrática, aunque recordó que cualquier medida destinada a recuperar el orden público debe desarrollarse dentro del marco legal y con pleno respeto a los derechos humanos.
Como parte de las acciones acordadas, la organización dio luz verde al envío de una misión de alto nivel integrada por representantes de los Estados miembros. Esta delegación tendrá la tarea de acompañar al Gobierno boliviano en los esfuerzos orientados a recuperar la paz social y garantizar el normal funcionamiento de las instituciones democráticas.


