Estados Unidos analiza con especial atención la situación sanitaria registrada en la región rusa de Irkutsk, Siberia, luego de la muerte de una trabajadora de un instituto especializado en el estudio de la peste. Washington y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han solicitado mayor información a Moscú, mientras Rusia sostiene que no se ha confirmado ningún caso de peste.

La preocupación internacional surgió después de que una trabajadora de 27 años de un instituto dedicado a la investigación de enfermedades infecciosas falleciera el pasado 2 de octubre tras presentar un cuadro grave de neumonía. La mujer trabajaba en un centro especializado en el estudio de patógenos, incluida la bacteria responsable de la peste.
El caso generó sospechas debido a que la investigadora habría estado expuesta accidentalmente durante sus actividades de laboratorio. Algunos medios locales difundieron la posibilidad de que se tratara de peste neumónica, una forma de la enfermedad que afecta principalmente a los pulmones y que puede ser grave si no recibe tratamiento oportuno.
Ante esta situación, las autoridades rusas realizaron controles médicos a personas que tuvieron contacto con la fallecida. También se informó sobre medidas de vigilancia y cuarentena en algunos centros hospitalarios de la región. Sin embargo, el Gobierno ruso ha rechazado que exista actualmente un brote confirmado de peste y ha señalado que la causa del fallecimiento corresponde a una neumonía cuyo origen todavía no ha sido establecido.
La OMS pidió a Rusia información adicional para esclarecer la causa de la enfermedad y conocer con precisión qué patógeno pudo haber provocado el cuadro. La organización internacional también indicó que, según los datos proporcionados por las autoridades rusas, no se han detectado patógenos de alto riesgo entre los contactos identificados.
Desde Washington, el Gobierno estadounidense confirmó que mantiene comunicación con Rusia y sigue de cerca la evolución de la situación. El presidente Donald Trump señaló que su administración analiza seriamente los reportes y expresó disposición para brindar ayuda si las circunstancias lo requieren. El secretario de Estado, Marco Rubio, también pidió a Moscú compartir mayor información con la comunidad internacional.


