La realización del próximo censo nacional en India ha despertado alarma entre organizaciones cristianas y defensores de derechos humanos, debido al temor de que miles de creyentes que practican su fe en secreto puedan quedar expuestos a persecución y violencia en medio del avance del extremismo hindú en varias regiones del país.

Diversos líderes cristianos han advertido que el proceso censal podría obligar a muchas personas a declarar públicamente su fe, una situación que pondría en riesgo especialmente a quienes se han convertido al cristianismo en comunidades donde predomina el nacionalismo hindú radical. En varias zonas de India, los cristianos enfrentan hostilidad social, amenazas y ataques por parte de grupos extremistas que rechazan las conversiones religiosas.
Según el reporte, miles de creyentes viven actualmente como “cristianos encubiertos”, manteniendo en reserva su fe para evitar represalias familiares, sociales o incluso legales. En algunos estados indios existen leyes anticonversión que han sido utilizadas para investigar y presionar a quienes abandonan el hinduismo para adoptar otra religión, lo que incrementa la sensación de inseguridad entre las minorías cristianas.
Las organizaciones religiosas temen que la información obtenida en el censo pueda ser utilizada por sectores radicales para identificar a estas personas y ejercer mayor presión sobre ellas. Además, sostienen que el ambiente político actual, marcado por el fortalecimiento de grupos nacionalistas hindúes, ha incrementado la vulnerabilidad de las comunidades cristianas y musulmanas en distintas regiones del país.
Especialistas en libertad religiosa consideran que la protección de datos personales y la garantía de seguridad para las minorías deben ser prioritarias durante este proceso estadístico. También han pedido al gobierno indio asegurar que el censo no se convierta en una herramienta de discriminación o persecución.


