Una nueva ofensiva aérea rusa sobre Ucrania dejó varios fallecidos y decenas de heridos, además de causar un incendio en la Catedral de la Dormición, ubicada dentro del Monasterio de las Cuevas de Kiev, un sitio reconocido como Patrimonio Mundial de la UNESCO. El hecho ha generado condenas internacionales debido al impacto sobre uno de los principales símbolos religiosos y culturales del país.

Las autoridades ucranianas informaron que durante la madrugada del lunes Rusia lanzó un ataque masivo con misiles y drones contra distintos puntos del país. Kiev fue una de las ciudades más afectadas, donde las explosiones alcanzaron zonas residenciales e infraestructura civil, dejando víctimas fatales y numerosos heridos.
Uno de los hechos que más preocupación generó fue el incendio registrado en la Catedral de la Dormición, situada en el complejo monástico de Kiev-Pechersk Lavra, conocido como el Monasterio de las Cuevas. El lugar, cuya historia se remonta al siglo XI, es considerado uno de los centros espirituales más importantes del cristianismo ortodoxo y forma parte de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Equipos de emergencia trabajaron durante varias horas para controlar las llamas y evitar daños mayores en la estructura. Imágenes difundidas por medios internacionales mostraron humo saliendo del techo del templo mientras los bomberos realizaban tareas de extinción y evaluación de los daños.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció que el ataque afectó deliberadamente un símbolo de la cultura y la fe del país. Por su parte, organismos internacionales y líderes religiosos expresaron su preocupación por los daños ocasionados al patrimonio histórico y cultural ucraniano.
Desde Moscú, el Ministerio de Defensa ruso reconoció la realización de bombardeos contra objetivos militares, pero negó haber atacado directamente el complejo religioso. Las autoridades rusas atribuyeron el incendio a un supuesto fallo relacionado con sistemas de defensa aérea ucranianos.


