La cotización del dólar bajo el esquema de tipo de cambio flexible llegó a los Bs 11, marcando un nuevo máximo desde la implementación del régimen cambiario. El incremento genera preocupación entre empresarios y sectores productivos, que advierten un aumento en los costos de producción, importación y comercialización, con posibles efectos sobre los precios al consumidor.

El tipo de cambio oficial flexible registró una nueva alza al ubicarse en Bs 11 por dólar, consolidando una tendencia ascendente que refleja la persistente demanda de divisas en el mercado boliviano. Desde la puesta en marcha del nuevo esquema cambiario a finales de junio, la moneda estadounidense acumuló un incremento de más de un boliviano respecto a su cotización inicial.
La escalada del dólar comienza a repercutir de manera directa en la actividad económica. Representantes del sector productivo sostienen que el encarecimiento de la divisa incrementa los costos de importación de insumos, materias primas y maquinaria, situación que afecta la competitividad de las empresas y dificulta la planificación financiera.
El impacto también alcanza a los consumidores. Analistas señalan que el aumento en los costos de producción podría trasladarse gradualmente al precio de bienes y servicios, elevando la presión sobre la inflación y reduciendo el poder adquisitivo de las familias.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene la expectativa de que el ingreso de nuevas fuentes de liquidez permita estabilizar el mercado cambiario y desacelerar la tendencia alcista del dólar. Sin embargo, especialistas consideran que la normalización dependerá de una mayor disponibilidad de divisas y de medidas que fortalezcan la producción, las exportaciones y la confianza económica.


