Tras el inicio de la operación militar «Furia Épica», el mandatario estadounidense asegura que la capacidad de respuesta de Teherán ha sido diezmada y rechaza los intentos de acercamiento de los líderes iraníes.

En una contundente declaración emitida este martes 3 de marzo de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura frente a la República Islámica de Irán, afirmando que el tiempo para la diplomacia ha expirado. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario sostuvo que, tras los recientes ataques conjuntos con Israel, la infraestructura crítica de Irán, incluyendo su Armada, Fuerza Aérea y sistemas de defensa, ha sido neutralizada. «Ellos quieren hablar. Yo dije: ‘¡Demasiado tarde!'», sentenció Trump, subrayando lo que considera una victoria estratégica irreversible.
Este giro discursivo ocurre apenas días después de que el propio Trump sugiriera una posible apertura al diálogo con la nueva cúpula iraní, tras la confirmación de la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, durante la primera oleada de bombardeos el pasado fin de semana. Según la Casa Blanca, aunque representantes de Teherán habrían intentado establecer canales de comunicación para detener la ofensiva, la administración estadounidense ha decidido priorizar el desmantelamiento total del programa nuclear y de misiles antes de considerar cualquier mesa de negociación.
Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha negado tales intentos de acercamiento, calificando las declaraciones de Washington como una estrategia de «guerra psicológica». Mientras tanto, la operación militar entra en su cuarto día con ataques reportados en complejos gubernamentales en Teherán y una escalada de represalias iraníes contra bases estadounidenses en la región, lo que ha puesto en alerta máxima a los mercados energéticos globales.


