Las autoridades de Cabo Verde impidieron el ingreso de un crucero a su principal puerto tras detectarse un posible brote de hantavirus a bordo, medida adoptada para resguardar la salud pública.

El Gobierno de Cabo Verde decidió no autorizar el atraque del buque en el puerto de Praia, su capital, luego de una evaluación sanitaria y epidemiológica realizada por sus autoridades. La determinación se enmarca en el principio de precaución y en las normativas internacionales de salud, con el objetivo de evitar riesgos para la población local.
El barco, que llegó desde Argentina, permanece en alta mar bajo vigilancia constante, mientras equipos médicos especializados atienden a los pasajeros y tripulantes a bordo. Según reportes oficiales, en la embarcación viajan cerca de 147 personas, algunas de las cuales presentan síntomas, aunque se encuentran estables tras recibir atención sanitaria.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado de varios casos relacionados con este brote, incluidos fallecimientos y personas bajo observación, lo que ha elevado la preocupación internacional. No obstante, las autoridades sanitarias insisten en que el monitoreo continúa y que se han activado protocolos hospitalarios en caso de requerirse atención en tierra.
Además, la empresa operadora del crucero ha señalado que algunos tripulantes necesitan asistencia médica urgente, aunque no se ha permitido su desembarco en Cabo Verde. Ante esta situación, se analizan alternativas para trasladar a los afectados a otros destinos donde puedan recibir tratamiento.


