Las autoridades de Nepal elevaron a 359 el número de personas fallecidas tras la masiva riada que golpeó el distrito de Rasuwa, en el norte del país. Mientras continúan las labores de rescate, cientos de turistas permanecen desaparecidos en la zona afectada por el desastre.

El último informe de la Policía de Nepal confirmó que la cifra de fallecidos por la riada registrada en el distrito de Rasuwa ascendió a 359. La zona afectada se encuentra cerca de la frontera con la región autónoma del Tíbet, en China.
Además de las víctimas mortales, 63 personas permanecen bajo atención médica en distintos hospitales de Katmandú. Las autoridades continúan desplegando equipos de emergencia para localizar a sobrevivientes y recuperar a las personas que fueron arrastradas por la fuerza del agua.
Un portavoz de la Policía nepalí informó que, durante las últimas horas, fueron rescatadas con vida 445 personas, entre ellas 27 ciudadanos extranjeros. Sin embargo, la situación sigue siendo crítica debido a la gran cantidad de personas cuyo paradero aún se desconoce.
Según el balance de la Junta de Turismo de Nepal, al menos 644 turistas registrados en el área del desastre continúan desaparecidos. De ese total, 127 son ciudadanos nepaleses y 517 son extranjeros, procedentes principalmente de India, Estados Unidos, Ucrania, Malasia y Australia.
Las autoridades explicaron que muchas de las víctimas fueron encontradas a varios kilómetros del lugar donde se originó la riada. La corriente arrastró grandes cantidades de agua, lodo y piedras, además de destruir parte de la infraestructura de las localidades ubicadas en el recorrido del río.
La tragedia también tiene consecuencias al otro lado de la frontera. China reportó víctimas y desaparecidos en el condado tibetano de Gyirong, lo que eleva el impacto humano del desastre en toda la región.


